
por esas veinte avenidas,
realmente…
odio ser gramíneo.
Avanza el mar entre vicios
quebrados oasis al desierto,
manantiales de angustia,
cánticos inútiles del alba.
Timbaleros ¡tratatán!
¿me dices ¡estoy loco!?
y… ¡aciertas de pleno!
la verdad de satélites geoestacionarios.
Huracanes fluctuantes,
recorridos por tendencias
brazada por calles vacías;
asfixiadas, marchitas…¡vividas!
¡Que dices monitor mío!
¡OH! desde luego, bailaremos un vals
Pero… ¿sobre hielo y azufre?
¡mañana toca hibernar!
¡Yo! ¡yo que digo! si hablas solo,
¡no son, sino tus palabras!
¡y yo! ¿Cómo saber quien soy?
¡Pues nada!…del mundo tu mirada.
¡Oí, oí! que me salgo de la tangente y puedo
acabar flotando, en verde de verdes
me esmero… en la esmeralda
el respaldo tu espalda….
Desconcierto, sin concierto
de camino… silencio…
¡final irrumpido! ¡reloj!
decrece agujas, ¡suena el celular!
¡Din, don! lechero llama a tu puerta
la sonata de luz de luna de Beethoven
suena como un piano Nerv
i Oso pero a mi me da lo mismo!
Igual todo, ¡enredado de manías!
esta mente hueca, confidente
repartiendo en el espacio
coloridas adicciones…
¡Y justo ahora! ¡llegó la hora!,
¡increíble!
¡fue momento de perder
por unos versos el tiempo!
Aitor & Deos