martes, 14 de octubre de 2008

Un adíos

Tibio umbral
Que mis pesares guarda,
Esperaba mi llegada
Para empapar mi alma.

No solo de recuerdos
De mis amores
Sino de los perfumes
De mi niñez.

Mi hogar no entiende,
Que ya no regresaré,
Pues ya no tengo quien
Me espere, ni motivo
Para volver.